Adamuz

Ayer nos fuimos a la cama con la terrible noticia del grave accidente ferroviario en España, con víctimas, que ya forma parte de los más serios de nuestra historia reciente.
Todavía no se conocen las causas.
Y no toca especular.
No toca buscar culpables rápidos ni explicaciones tranquilizadoras.

Pero que aún no sepamos qué pasó no significa que no sepamos algo importante:
Cuando el impacto es de esta magnitud, el aprendizaje, cuando llegue, nunca irá solo del último minuto.
Irá de sistemas, de decisiones previas, de barreras que debían existir para que el daño no fuera posible, o al menos no fuera tan devastador.

Los sistemas críticos no se juzgan por sus días normales. Se juzgan por su peor día.

Pero hoy no es ese momento.
Ahora toca respeto.
Toca rigor.
Toca espacio y tiempo para que los técnicos puedan investigar bien.

Y, cuando llegue ese momento, aprender de verdad.
Sin relatos cómodos. Sin atajos.

Porque en seguridad, industrial, ferroviaria o de cualquier tipo, lo que no se decide a tiempo, se paga después.

Mi respeto a las víctimas y a sus familias.

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